Uno de los mayores problemas que ha aquejado a Atlético Tucumán en este inicio de temporada es su falta de eficiencia ofensiva: traducir las situaciones claras en goles. Convertir los buenos pasajes de los partidos en victorias. Salvo el destape en la goleada 4-0 frente a Estudiantes de Río Cuarto en la fecha 5, ese déficit fue una constante en lo que va del torneo.
En ese diagnóstico aparece, quizás, una explicación parcial del presente del equipo: la falta de variantes ofensivas en la delantera, especialmente tras la lesión de Ramiro Ruiz Rodríguez en el debut del Apertura.
Ahora, “RRR” ya está recuperado y forma parte de la lista de 23 convocados que viajó a Buenos Aires para visitar a Barracas Central. Julio César Falcioni festeja la noticia, porque suma una alternativa más para un ataque que ha sido, probablemente, el sector más irregular del equipo en cuanto a nombres y funcionamiento a lo largo del campeonato.
Vale retroceder unos meses para entender el contexto. La dirigencia del “Decano” armó el plantel pensando especialmente en el 4-3-3 que Hugo Colace pretendía implementar desde el primer día de la pretemporada. En ese esquema, Nicolás Laméndola se ubicaba como extremo izquierdo, Leandro Díaz como centrodelantero y Ruiz Rodríguez como wing derecho. Como variantes ofensivas surgían Franco Nicola, Manuel Brondo, Carlos Abeldaño, Martín Ortega y Alexis Segovia, uno de los últimos refuerzos en sumarse al plantel.
Durante la gira por Uruguay, en la que Atlético disputó y ganó sus dos partidos por la Serie Río de la Plata, “RRR” fue, posiblemente, el jugador más determinante en el frente de ataque. Convirtió un doblete en la victoria 2-1 sobre Progreso y rápidamente se consolidó como una de las principales armas ofensivas del equipo de Colace, que por entonces pregonaba un fútbol vertical y directo, un estilo que encajaba perfectamente con la velocidad y la agresividad en el uno contra uno que caracterizan al monterizo.
Sin embargo, cuando Ruiz Rodríguez se lesionó frente a Independiente Rivadavia en Mendoza, tal vez pocos imaginaron el impacto que tendría su ausencia. Desde aquella rotura del menisco interno en una de sus rodillas, ningún jugador logró ocupar con naturalidad ese lugar en el equipo.
Colace probó con Gabriel Compagnucci por ese sector, pero el ex Belgrano estuvo lejos de aportar la misma dinámica que el tucumano. También apareció la opción de Nicola, zurdo jugando por derecha, aunque sus características son distintas y no ofrecían la misma profundidad ni velocidad en los metros finales. A eso se sumaba otro factor: Ruiz Rodríguez atravesaba un momento de gran confianza futbolística, lo que hacía todavía más difícil encontrar un reemplazo natural.
Como si fuera poco, el tiempo de recuperación se extendió más de lo previsto. “RRR” terminó perdiéndose nueve fechas del torneo Apertura, más de la mitad de la fase inicial del campeonato. Colace sufrió esa ausencia durante todo su ciclo: nunca logró encontrar una alternativa clara para ese puesto y el equipo lo sintió en la generación de peligro y en la contundencia para definir.
Aunque jugó de “9”, Abeldaño ofreció buenos rendimientos en algunos partidos, pero en roles diferentes. A esa dificultad se sumaron también la lesión de Díaz y la poca continuidad de Brondo y Segovia, un combo que terminó por limitar seriamente las variantes ofensivas del equipo durante las últimas jornadas.
En ese contexto, el regreso de Ruiz Rodríguez aparece como una bocanada de aire fresco. Falcioni suma una pieza que puede aportar profundidad, desequilibrio y velocidad por las bandas. El tucumano podría complementarse tanto con el crecimiento de Abeldaño (que ha sumado minutos importantes en Primera) como con el “Loco” Díaz, hasta ahora goleador del equipo con cuatro tantos, dentro del 4-4-2 que suele utilizar el “Emperador”.
Otra alternativa para el entrenador es ubicar al monterizo sobre uno de los costados del medio campo, como volante externo dentro de esa línea de cuatro mediocampistas. En cualquiera de los casos, su presencia vuelve a abrir opciones tácticas que Atlético había perdido durante buena parte del torneo.
Por ahora, de todos modos, la idea es llevarlo de a poco. Ruiz Rodríguez volvió a hacer fútbol hace apenas unos días, por lo que será fundamental que sume minutos de manera progresiva para recuperar ritmo competitivo. Se espera que el delantero vuelva a ocupar un lugar en el banco de suplentes este lunes, cuando Atlético visite a Barracas Central desde las 15.30 en el estadio “Chiqui” Tapia.
Después de una ausencia tan larga, el desafío no será solo volver, sino hacerlo en plenitud. Y en un equipo que necesita recuperar gol y confianza, su regreso puede convertirse en una pieza clave para empezar a cambiar la historia.